Categories
Uncategorized

Corazonada

Te escribo estas paginas mientras tomo una nueva dirección. Uno siente, como las aves, la aproximación de unos acontecimientos profundos.

Me apoyo en tus hojas y siento tu aroma adormeciendo cada célula cuya función a culminado. Siento el despertar de una nueva ola, llegando desde lo profundo, corrientes que ven por primera vez la luz del sol.

La vida ya se fue de mi pequeña flor, noto que me pide un ultimo deseo. Volver al suelo desde donde emergió, al cuerpo de su madre, al silencio, a la ternura profunda.

Esta manana solo deseo de la vida un abrazo. Como el abrazo de un padre a su hijo cuando presiente que este pasara mucha vida en otros vientos. Adoro de ti esa habilidad que tienes para perdonar y noto que lo haces sin querer. Como cuando llueve casi por pura gracia. Es inevitable.

Yo tambien perdono todas las veces que te sentiste solo e ignorabas lo mucho que yo te amaba. El mundo gira cada segundo y bailamos en tantas direcciones. Ahora entiendo lo inocente de pretender estar quietos en silencio. A pesar del ruido siempre estas en mi, a todo momento te llevo como a mi propia piel. Sin necesidad de hablar o de amuletos, siento que vives por siempre dentro de mi. A pesar de la distancia y aunque cabe la posibilidad de no volverte a ver, deseo que como la flor nuesta conexión encuentre silencio.

Ya sabes las formas que tenemos de lidiar con la vida, que pesa mas que el cuerpo. Ser humano es un constante acto de supervivencia. Por mas que te protejas en mil cuartos con candado, sabemos la fragilidad del hilo que nos mantiene vivos. Mi mayor acto de silencio se basa en la observación profunda de la vida misma. Viendo la forma en que se desenvuelve de forma impredecible, magnifica e indescriptible. Desde dentro de mi y ante mis ojos.

Te cuento que me subo a solas al ultimo piso de una torre y entonces entiendo, aprecio y acepto. Entonces me doy cuenta que todo es una danza muy temporal. Que vivimos en un planeta lleno de texturas, colores, sabores, animales que vuelan, arboles que sienten en silencio y delfines. Aquel espectáculo me llena de lagrimas y no me queda mas que silencio. Silencio en el que aprecio, por unos minutos o varios siglos, el hilo que me mantiene viva en este cuerpo y lo tan limitante de mis miedos, mis teorias y mis explicaciones. Lo tan absurdo de mi nombre y mis planes.

Al bajarme de la torre no me queda mas que ternura por todas las veces que sufrimos. Solo te quisiera abrazar y que sientas mi calor. Y la gracia de esta vida. Que todo convive dentro de un hilo casi milagroso e intocable. Recuerdo que el sufrimiento es inevitable y equivalente al amor. Que el planeta esta vivo y a nuestro favor. Que deseo, con toda mi vida, que te des el placer y la ventaja de ser libre. De pisar ligero, disfrutar del mar y la belleza eterna de los cerezos.

Y cuando presientas, como las aves, que algo esta apunto de estallar; Tomes el vuelo y confies a ojos cerrados en las rutas de los vientos. Que toques tu pecho y me sientas, como el calor en las noches frias y el sol que nunca olvida la primavera.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s